domingo, 31 de octubre de 2010

la parte de mí que más me asusta

 Cállate! no te quiero escuchar, no quiero tus palabras dando vueltas en mi cabeza, no las quiero llegando a mi pecho... guarda tu lengua de serpiente, muerdetela.
 Mi corazón se endurece ante tu imagen al punto que deja de latir y me vuelvo toda racional. Cierro mis ojos y entonces me alcanza una rabia que me provoca empujarte lejos de mí.
 Has sido la única capaz de liberar mi orgullo, mi razón al punto de apagarme cualquier indicio de cariño, has sido la causa de todos mis efectos secundarios. Y la que he sido contigo es una extraña para cualquier otro, porque sacaste lo peor de mí. Mi voz, mi mirada, mis movimientos, todos impregnados de un nauseabundo odio que lleva tu nombre, sólo con verte en mis pesadillas.
 Lo que le has hecho a este corazón no te lo perdonaría aunque tu frente tocara el suelo y tus lágrimas me bañaran los pies.
 Porque las inseguridades que tatuaste a lo largo de mi piel, me carcomen y de pronto me encuentro pensando en las más improbable traiciones. Porque me ahogo en este diminuto vaso de agua...

martes, 26 de octubre de 2010

el camino de espinas sin atajos

 Quienes me conocen podrían decir que soy una persona enamoradiza... pero yo no lo veo así, diría más bien que fui una mina que estuvo bastante confundida e insegura, hablé de amor y de la "indicada" en más de alguna ocasión, en lugar de notar que lo que estaba sintiendo era alivio, era difícil para mi diferenciar mis sentimientos con toda la enredadera que tenida metida dentro, estaba en constante dolor y soledad.

Siento que suena cruel de mi parte decir todo esto, porque en lo que fue mi camino de sanación herí a otras personas, me alimenté del amor que me profesaban sin entregarles más que mi confusión y miedos a cambio.

 La última vez fue la definitiva para mí, me encontré atrapada en una relación, que inicialmente busqué con todas mis fuerzas, porque me sumía en el olvido y la paz, pero luego las pesadillas y recuerdos me alcanzaron hasta asquearme, descubrí que estaba viviendo una mentira y además estaba arrastrando a alguien más conmigo. Al final me encontré más cansada y herida que inicialmente, cargando mi peso y el de mi "victima" quien me hablaba de amor y odio alternadamente.

 Entonces decidí que lo mejor era estar completamente sola hasta sacar todas las malezas que me aprisionaban, me vi frente al odioso fantasma que me seguía a todas partes, la veía caminando junto a mí, dirigiéndome miradas confusas, susurrándome mentiras al oído, bailando frente a mí con una sonrisa indescifrable y lo peor despertando a mi lado. Y odie extrañar las mentiras y su toxico veneno, la lloré una vez más a gritos, le exigí explicaciones temblando y le dije "vete" hasta que la garganta se me secó.

En esos días sólo llegaba mi hermana a mirarme con una mezcla de amor y compasión a extenderme sus brazos para luego explicarme una vez más que debía olvidar y dejar ir. Es que había amado tanto, que aún con todos los daños y las promesas incumplidas me quedaba amor y era incapaz de odiarle. Con cada día que pasaba notaba que el dolor cedía, lo iba asimilando y mi corazón aceptaba lo que mi cabeza sabia hace ya tanto tiempo: "Que ella no era para mí".

 Un día simplemente el aire de mi habitación dejó de pesar, miré a mi lado y no había nadie, no estaban esos ojos de niña que me miraban como a su juguete predilecto, de pronto, las pesadillas se fueron y regresaron mis sueños típicos de aliens, viajes espaciales y aventuras en mundos fantásticos. Esa era yo sola sana al fin, luego de enfrentarme al problema y no evadirlo con contraindicadas píldoras.

 Sí soy honesta me arrepiento del daño colateral, de forma extraña tomé el papel de mi victimario y estar en su lugar me hizo sentir más segura de quién era yo y lo que no quería ser.

 Entonces el verdadero amor vino a golpear mi puerta y yo le abrí y miré con total transparencia, sin superponer a mi fantasma, sólo viéndola a ella y le entregué las llaves de todas mis puertas y ella las tomó todas sin dudarlo y sigue aquí aunque ya ha abierto la puerta de mis miedos y la de mis cicatrices. Cómo no decir gracias hasta las lágrimas entonces...

lunes, 25 de octubre de 2010

lo que no recuerdo y lo que me contaron...

 Desperté con una sed terrible, me levanté algo desorientada y caminé directo a tomar agua, en la cocina, noté que no llevaba la camiseta panti que me había puesto la noche anterior, entonces me di cuenta que además no recordaba como había llegado al departamento de mi amiga, al regresar a la cama le pregunté a mi novia en que momento me había sacado la camiseta... "¿no recuerdas?"  fue su respuesta pregunta... "¿recordar qué? no" ... maldición pensé, se me apago la tele, empecé a buscar en mi mente imágenes de la noche anterior, lo último nítido era un vaso de ron en mi mano... besos con mi novia y no había más...

 Mi novia trató de reconstruirme la noche anterior, me impresionó el hecho de que le había dicho sentimientos que sabía escondía de ella, el alcohol había eliminado todos mis filtros, lo dije todo sin importar si estaba bien o mal si tenía sentido hablarlo o no y ella lo entendio, hablo con mi lado B comprensivamente y ese ser inconsciente que era yo, se sintió tranquilo y enamorado entre sus brazos, con sus palabras.

martes, 19 de octubre de 2010

cosas que no suelen pasar

Hoy me encontraba con mi polola cerca del metro salvador, sentadas en el pasto, con las manos entrelazadas, reíamos de todo y nada y nos besábamos a ratos sin prestar atención a nuestro entorno. Una voz interrumpió sobresaltándome "¿ustedes son pareja ?" preguntó, inmediatamente pensé que sería una de esas tantas personas que la molestan a una sólo por ser lesbiana y feliz. "sí" respondimos "Las vi desde lejos... se ven lindas, cuiden lo que tienen, es difícil de mantener" dijo finalmente, dejándome totalmente pasmada "gracias" articulé con dificultad... mi polola sujetó mi mano y me dijo: "me dio pena". "a mí también... alguien le ha hecho daño" agregué viéndola alejar.

martes, 5 de octubre de 2010

Encontrar las palabras

Digo te amo una y mil veces más, pero sigo sintiendo que no lo he dicho suficiente, comienzo a pensar que palabras debería usar... sin darme cuenta me encuentro trazando tu mano con la yema de mis dedos, un escalofrío trepa por mi espalda (me gustas), volteo a mirarte y me encuentro con tu mirada cristalina, tus ojos tratan de hablar, yo intento escuchar y responder (te quiero), tus labios se entreabren, estás tan cerca que respiro tu exhalación y me condeno a no poder respirar (te amo), suspiro en tu boca y te beso, rogando que me atrapes, que me retengas hasta que deje de saber donde terminas tú y empiezo yo (¿Qué me haces?).

Me sometes a esa dulce sensación a la que no le sé poner etiquetas... hablaría de amor... pero tantos hablan de "amar" mejor deja que te diga a mi manera lo que le haces a mi alma y a mi cuerpo... contigo se me borra el escenario y mi cuerpo se descontrola tanto que me parece ajeno, de pronto sólo respondo a ti... tú me elevas, tú me completas, tú me llevas a la luna y me recuestas a la sombra de un sauce.

domingo, 3 de octubre de 2010

Cicatriz

Ayer noté que sin darme cuenta había mentido, sí da miedo, de pronto fui consciente de que tengo miedo de salir herida de nuevo, un sensación totalmente nueva para mí, un rastro que dejaron los hechos pasados.

Que rabia me dio, no me gusta sentir esto y no lo puedo hacer a un lado. Yo hice las cosas bien, ¿por qué hay consecuencias de todos modos? no es justo.

karma no estás haciendo bien tu pega, a mí ya déjame en paz que estoy segura ya pagué y con intereses.

viernes, 1 de octubre de 2010

y... cuando lo supe?


Acabo de ver este documental: "Cuando lo supe" y trataré de llevar mi memoria más allá de mis consciencia para responderme a mí misma... cuando supe de mí




Desde muy niña tuve esta sensación de que algo desencajaba, odiaba que mamá me pusiera vestidos, jugaba con dos barbies que eran pareja y siempre tuve un rol protector con las demás niñas. En kinder tuve a mi primera mejor amiga, la quería mucho e iba a todas partes con ella, cuando jugábamos, me hacia una barba de algodón y siempre hacia el papel de papá.

Fui más consciente de que era distinta cuando mamá para evitar hablarme de "sexo" compro unos libros de orientación sexual y me los dio. Uno que era de editorial argentina, tocaba el tema de la homosexualidad y ahí me enteré de que existía. Ya en octavo se me hacia muy raro que mis amigas me hablaran de niños, mientras que a mí ninguno me llamaba la atención, entonces me forcé a que me gustara uno. Creo que simplemente el tema de ser distinta, me aterraba y no quería hacerle frente. Me esforcé lo más que pude en cambiar mi forma de sentir, hasta que cumplí 16 y conocí a la chica que llevaría mis pensamientos a otro nivel.

Fue un día que me abrazó y esa extraña sensación de cosquilleo me invadió, sensación que regresaba cada vez que le veía, sin saber el porqué comencé a buscar su compañía, hacia constantemente cosas por ella y cuando me hablaba de minos, mi corazón se apretaba. Viajamos a Santiago a lo que fue una reunión de los centro de alumnas y una noche, ella entro en mi habitación y se acostó junto a mí , y yo me decía constantemente: "yo no, no soy lesbiana" aunque mis ganas de besarla me contradecían. Y finalmente a los 18 lo asumí por completo, sin desear cambiar. Al final mi entorno no influyó en mi orientación, lo único que hizo fue dificultarme asumir lo que era inevitable y hacerme sufrir innecesariamente.