Ayer noté que sin darme cuenta había mentido, sí da miedo, de pronto fui consciente de que tengo miedo de salir herida de nuevo, un sensación totalmente nueva para mí, un rastro que dejaron los hechos pasados.
Que rabia me dio, no me gusta sentir esto y no lo puedo hacer a un lado. Yo hice las cosas bien, ¿por qué hay consecuencias de todos modos? no es justo.
karma no estás haciendo bien tu pega, a mí ya déjame en paz que estoy segura ya pagué y con intereses.
Mostrando entradas con la etiqueta divagación. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta divagación. Mostrar todas las entradas
domingo, 3 de octubre de 2010
miércoles, 29 de septiembre de 2010
lagunas mentales
Me sorprendió el día de hoy como un lugar desencadenó una serie de imágenes en mi cabeza y yo simplemente no lo pude detener, de forma inconsciente había estado evitando pasar por allí y es que tengo la odiosa tendencia de dejarme llevar por mis emociones.
De pronto los recuerdos se hicieron muy nítidos y me vi allí, ni siquiera como una película antigua borrosa, fue más bien similar a estar sentada en el cine viendo una escena en 3D...
Me senté en una banca y dije: "no jodas" tuve que detenerme, porque mi corazón se apretaba y me daba ordenes que yo no quería obedecer. Comencé a desglosar las sensaciones de ese nudo incomprensible y surgió: tristeza, vergüenza, rabia, un poco de odio y de duda. Y me pregunte muy seria ¿Para qué?... ¿para qué?... no hay nada pendiente, nada por saber y si lo hay no me interesa, entonces ¿por qué me siento así de pronto? algo dentro de mí exige respuestas, no soporto esa sensación de perdida de tiempo, de desgaste... es una sensación como de haber trabajado durante horas sin obtener resultado alguno.
Al final lo hice a un lado... no me voy a hacer esto, es totalmente innecesario, inútil. El problema es que proyecto mi punto de vista... somos personas distintas, no voy a poder responder el porqué del actuar de otras personas basándome es mi valores. Lo dije muy fuerte dentro de mí, así es ella, nunca le importo pasar a llevar al resto para conseguir lo que deseaba, mentía sin titubear, engañaba creyéndose así superior al resto y me hablaba de sus venganzas entre risas, con orgullo. Entonces volví a alzar la vista, viendo a los fantasmas desvanecerse, ya no me veía llorando a la entrada del metro, encogida y confundida, ahí estaba yo sentada mirando los arboles, un aire fresco acariciaba mi rostro y mi corazón latía muy tranquilo.
Me reí un poco diciendo: "que idiota te pones"
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
