De pronto los recuerdos se hicieron muy nítidos y me vi allí, ni siquiera como una película antigua borrosa, fue más bien similar a estar sentada en el cine viendo una escena en 3D...
Me senté en una banca y dije: "no jodas" tuve que detenerme, porque mi corazón se apretaba y me daba ordenes que yo no quería obedecer. Comencé a desglosar las sensaciones de ese nudo incomprensible y surgió: tristeza, vergüenza, rabia, un poco de odio y de duda. Y me pregunte muy seria ¿Para qué?... ¿para qué?... no hay nada pendiente, nada por saber y si lo hay no me interesa, entonces ¿por qué me siento así de pronto? algo dentro de mí exige respuestas, no soporto esa sensación de perdida de tiempo, de desgaste... es una sensación como de haber trabajado durante horas sin obtener resultado alguno.
Al final lo hice a un lado... no me voy a hacer esto, es totalmente innecesario, inútil. El problema es que proyecto mi punto de vista... somos personas distintas, no voy a poder responder el porqué del actuar de otras personas basándome es mi valores. Lo dije muy fuerte dentro de mí, así es ella, nunca le importo pasar a llevar al resto para conseguir lo que deseaba, mentía sin titubear, engañaba creyéndose así superior al resto y me hablaba de sus venganzas entre risas, con orgullo. Entonces volví a alzar la vista, viendo a los fantasmas desvanecerse, ya no me veía llorando a la entrada del metro, encogida y confundida, ahí estaba yo sentada mirando los arboles, un aire fresco acariciaba mi rostro y mi corazón latía muy tranquilo.
Me reí un poco diciendo: "que idiota te pones"


